Espolón Calcáneo: por qué se produce y cómo tratarlo

El hueso del talón es el más grande del pie y el que absorbe la mayor cantidad de golpes e impacto. El espolón calcáneo es un crecimiento del hueso de la parte inferior del talón, donde se encuentran los músculos y otros tejidos blandos.

El pie plano y la contractura del tendón de Aquiles pueden producir espolones calcáneos por el aumento de la tensión en la fascia plantar.

Espolón: cómo se produce

La fascia plantar (un ligamento que se extiende desde el hueso del talón a la base de los dedos) se inflama y causa dolor. Si esta inflamación se vuelve crónica, puede crecer un espolón en el talón. De lo contrario, si el dolor se trata a tiempo, se puede prevenir.

Uno de los principales desencadenantes de esta lesión es el sobreentrenamiento. Sin embargo, el uso excesivo (zapatillas con suela gastada) o inadecuado (poco amortiguado, por ejemplo) de las zapatillas también pueden terminar lastimando el pie.

Si el corredor tiene “mala pisada”, necesita plantillas ortopédicas personalizadas o el calzado que corresponda. 

Espolón calcáneo: principales síntomas

Los primeros signos de dolor en el talón por lo general son producto de la fascitis plantar (inflamación de la fascia plantar). El dolor es mayor después de entrenar cuando se acorta la fascia.

El dolor en la parte inferior del pie en los primeros pasos del día es un signo clásico de la fascitis plantar.  

Es importante NO pasar por alto  la consulta médica, porque este tipo de lesión puede requerir una intervención quirúrgica.

El espolón calcáneo se desarrolla cuando este dolor se pasa por alto y la inflamación crónica aumenta el estrés en la fascia. El resultado es un crecimiento de hueso en la parte inferior del talón.

Sufro esta lesión, ¿Y ahora qué?

Principalmente, hay que dejar todo tipo de actividad física y descansar. Luego, consultar un médico especialista para que diagnostique el tipo de lesión

Es importante no pasar por alto  la consulta médica, porque este tipo de lesión puede requerir una intervención quirúrgica.

Para ambas lesiones, se toman todas la medidas posibles para disminuir la inflamación. Las aplicaciones locales de hielo sirven para reducir el dolor y la inflamación.

Los remedios antiinflamatorios, como ibuprofeno o inyecciones de cortisona, también reducen la molestia (deben ser administradas por un médico).

Generalmente, se recomienda la utilización de plantillas (especiales para la pisada del atleta) para aliviar la presión sobre los espolones plantares y levantar el talón para reducir la tensión en el tendón de Aquiles.

Por último, en casos extremos, se coloca un yeso durante tres a seis semanas para solucionar el problema y acabar con el dolor.

Prevención del espolón calcáneo:

Dado que muchas lesiones de los tejidos blandos se deben a su uso excesivo, el mejor tratamiento es la prevención. Algunas ideas de cómo evitar problemas futuros:

  • Hacer ejercicios de amplitud de movimiento para mantener la fortaleza y flexibilidad;
  • Preocuparse por mantener una buena postura;
  • Cambiar con la frecuencia adecuada el calzado que usas, sobre todo para entrenar. No esperar a que se rompan o se hagan agujeros. Cuando la parte lateral de la suela se ve arrugada, es un indicio de que perdió capacidad de absorción de los impactos y debemos cambiarlos antes de sufrir lesiones. El calzado es una de las mejores inversiones que un atleta puede hacer, ya que no solo puede mejorar nuestra peformance sino también evitar dolorosas lesiones;
  • Si tu ortopedista lo recomienda, usar plantillas especiales;
  • Elongar la parte posterior de las piernas, especialmente en pantorrillas, y la fascia plantar (debajo del pie);
  • Incrementar gradualmente la intensidad y duración de los ejercicios, nunca de golpe;